LA SIERRA

LA  SIERRA

domingo, 18 de abril de 2010

NUNCA DEBIÓ PASAR

Ana era una joven de aspecto frágil y carácter dulce.
A veces cuando se soltaba sus cabellos sobre los hombros
parecía una niña.
Tubo tres hermosos hijos que les proporcionaban una
alegría inmensa.
Pero el marido era otra cosa, cuando se casó todo iba
muy bien, pero fue pasando el tiempo y todo fue cambiando
Día tras día cada vez peor, protestaba del trabajo después
de las comidas, si estaba templada decía:¡ esto está frió!
Si estaba caliente:¡ esto está para quemarse!
Llegó el día que los niños, sentían llegar al padre y se
cobijaban alrededor de la madre pidiendo protección.
Pero llegó aquella monstruosa noche... Sus botas crujían sobre
la escarcha del camino, y un viento sobrecogedor se metió
por las ventanas
Enmarcada su figura en la puerta allí estaba...Con su voz
rugiendo como un lobo. Los niños se metieron debajo de la
cama, desapareciendo todos.
Allí delante estaba Ana con sus ilusiones perdidas y una
vida truncada, ¡ de pronto se sintió sangre!
Y un frió le recorrió el cuerpo, pero no acertó a decir nada.
Tal vez es que se sintió liberada.

Escrito por. Maria Ríos Fabero

sábado, 10 de abril de 2010

A MI ABUELA

Ella era tan sencilla y feliz
que todo lo transformaba
ponía ilusión donde no
había nada.

Hacia un mundo especial
cuando los problemas se
multiplicaban.

No necesitaba ni reloj para
ver la hora, porque miraba
a la sierra, y cuando pasaba
la sombra por el ( salto el pollo )
decía: son las seis, ya es la hora.

Venia al pueblo y cambiaba
en la tienda los huevos de sus
gallinas por un poco de café
y azúcar...¡ que mucho le solucionaba!

Y montaba en su burrita
¡ que vieja ya estaba!
con paso lento en silencio llegaba
que le esperaba ir por agua a los
Veinte Pilares.

¡Que fuente tan bonita!
que chorro de agua, como saltábamos
los niños los pilares donde bebían
las vacas y que felicidad nos inundaba

Que columpios nos hacia
para que sus nietos jugaran
entre cante y cante las horas pasaban...

¿Por qué no se detuvo el tiempo?
y aquella felicidad se quedara parada.
Que ejemplo nos dio, para que aceptemos
lo que la vida nos depara.

Con mucho cariño. Maria Ríos Fabero

miércoles, 7 de abril de 2010

LA SIERRA

Amanecer caluroso silencio y paz
desde mi ventana veo la sierra,
la sierra que me vio nacer
que sabe todo el caminar de
mi vida.

¡Orgullosa de haber nacido
en mi querida sierra!
Pero tengo un secreto
un secreto muy bien guardado,
¡Silencio silencio! que lo llevo
muy dentro.

Porque tengo un amante
un amante que es mar
que lo llevo en mi pensamiento.

Enamorada con locura de ese
mar sereno...que me cautiva
de las tardes de verano
con sus puestas de sol
con sus rojos y amarillos
besando mi cuerpo.

¡Silencio silencio! que no
se entere nadie que tengo
un amante y es el mar
que lo llevo muy dentro.

MARÍA RÍOS